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Lágrimas artificiales: cómo elegir sin perderse en la estantería

Publicado 23 de septiembre de 2026 Actualizado 23 de septiembre de 2026 Redacción · Redacción de Ojos en Forma 27 min de lectura

Frasco cuentagotas de vidrio sin etiqueta y un vaso de agua sobre la repisa de mármol de un cuarto de baño, con luz de mañana entrando por una ventana pequeña

Una lágrima artificial es una solución que se instila en el ojo para reponer y estabilizar la película lagrimal, con el fin de aliviar la sequedad y la irritación. En España no todas pertenecen a la misma categoría legal: unas están registradas como medicamento y tienen prospecto público en el CIMA de la AEMPS, y otras se venden como producto sanitario con marcado CE. La caja de 10 ml más barata que medimos el 23 de septiembre de 2026 costaba 8,86 € y la más cara de la misma anchura de estante, 18,19 €. Ninguna cura una catarata, y ninguna sustituye el examen de un oftalmólogo.

¿Qué hace realmente una lágrima artificial?

Repone volumen y lubrica la superficie del ojo. Eso es todo, y eso ya es bastante cuando la queja es arenilla al parpadear o escozor al final del día.

El prospecto oficial de un colirio de carmelosa de 5 mg/ml registrado en España lo formula sin adornos: está indicado para el alivio sintomático de la irritación y la sequedad ocular. Alivio de síntomas. No reparación de la glándula que fabrica la lágrima, ni corrección de la graduación, ni tratamiento de una enfermedad de la retina. Ese mismo prospecto pone además un plazo que conviene recordar: si la molestia empeora o no mejora en 3 días, toca consultar.

Ese detalle explica dos cosas que desconciertan en la farmacia. La primera, por qué hay tantas cajas distintas para un problema aparentemente único. La segunda, por qué a algunas personas les basta con una gota por la mañana y otras se ponen seis y siguen molestas.

El ojo seco, tal como lo define el consenso internacional TFOS DEWS II, es una enfermedad multifactorial de la superficie ocular en la que se pierde la homeostasis de la película lagrimal, con inestabilidad e hiperosmolaridad, inflamación y daño de la superficie, y alteraciones neurosensoriales. Una gota de lubricante actúa sobre una parte de ese cuadro. No sobre todas.

Por eso en esta página se habla de elegir bien, no de acertar con la marca mágica. Qué hay detrás del síntoma está desarrollado en el ojo seco y sus causas.

¿Medicamento o producto sanitario? La caja lo dice

En España las lágrimas artificiales no tienen una clasificación única. Según su composición y la vía por la que se registraron, un mismo tipo de gota puede ser medicamento o producto sanitario, y esa diferencia se ve en el envase antes de verse en el precio.

Un ejemplo comprobado directamente el 23 de septiembre de 2026. El colirio de carmelosa 5 mg/ml de la marca Stada figura en el CIMA, el Centro de Información online de Medicamentos de la AEMPS, como medicamento sin receta, con prospecto público, indicación redactada y pauta de uso descrita. Cualquiera puede leer ese prospecto antes de comprar.

Las que se registran como producto sanitario siguen otra vía. Llevan marcado CE, no tienen ficha en el CIMA y tampoco necesitan receta, aunque las recomienden un oftalmólogo, un óptico-optometrista o el farmacéutico.

Qué mira usted Registrada como medicamento Registrada como producto sanitario
Dónde se comprueba Prospecto y ficha técnica públicos en el CIMA de la AEMPS Etiquetado del envase, con el marcado CE
Qué figura por escrito Indicación autorizada, pauta, contraindicaciones y efectos adversos Finalidad prevista y modo de empleo del fabricante
Receta Casi siempre no, pero hay excepciones: Viscofresh 5 y 10 mg/ml figura en el CIMA como medicamento sujeto a prescripción médica No
Ejemplo que sí abrimos Carmelosa 5 mg/ml en envase unidosis, hipromelosa 3,20 mg/ml y gel de carbómero 2,5 mg/g (prospecto y fichas técnicas leídos el 23-09-2026) Systane Ultra, con los ingredientes publicados por el propio fabricante; sin registro público equivalente al CIMA donde cotejarlos

La segunda vía también se puede comprobar, aunque con menos detalle. En su página española, Alcon escribe que las gotas oftálmicas lubricantes Systane «cumplen con la normativa de productos sanitarios», y publica la lista de ingredientes de cada referencia. La de Systane Ultra, leída el 23 de septiembre de 2026, incluye polietilenglicol 400, propilenglicol, hidroxipropil-guar y cloruro de poliodronio al 0,001 % como conservante, y el fabricante indica que el frasco de 10 ml se puede usar 6 meses después de abrirlo.

Lo que no localizamos es un registro público de productos sanitarios oftálmicos equivalente al CIMA, donde cualquiera pueda cotejar presentación por presentación. Por eso la clasificación exacta se comprueba en el envase que tiene en la mano, no en una base de datos.

Nada de esto habla de calidad. Habla de qué documentación puede exigirle usted a cada caja.

¿Qué lleva dentro y qué se puede comprobar de la composición?

El principio de la elección es sencillo. Se elige por el agente que da viscosidad y por el formato del envase, no por el color de la caja.

El 23 de septiembre de 2026 consultamos en el CIMA el grupo de las lágrimas artificiales, el que la propia AEMPS codifica como S01XA20, y abrimos la documentación de tres de sus productos. De ahí salen tres familias con ficha pública y pauta escrita.

La carmelosa, también llamada carboximetilcelulosa. El colirio de 5 mg/ml en envase unidosis que leímos es un medicamento sin receta, indicado para el alivio sintomático de la irritación y la sequedad ocular, y se aplica una gota tantas veces como haga falta.

La hipromelosa. La ficha técnica de un colirio de 3,20 mg/ml, también sin receta, indica una gota de 3 a 5 veces al día, o más a menudo si es necesario, y separa con claridad sus dos presentaciones: el frasco lleva cetrimida como conservante y la versión unidosis no lleva ninguno.

El carbómero de los geles oftálmicos. La ficha de un gel de 2,5 mg/g, sin receta, indica una gota de 1 a 4 veces al día y declara 0,06 mg/g de cloruro de benzalconio como conservante.

Familia Presentación cuya ficha leímos el 23-09-2026 Pauta que figura por escrito
Carmelosa 5 mg/ml Colirio en envase unidosis, sin receta Una gota tantas veces como sea necesario
Hipromelosa 3,20 mg/ml Colirio en frasco y en unidosis, sin receta Una gota de 3 a 5 veces al día
Carbómero 2,5 mg/g Gel oftálmico en frasco, sin receta Una gota de 1 a 4 veces al día

Falta en esa lista una familia de la que se habla mucho en la estantería, y su ausencia es el dato. En el grupo de las lágrimas artificiales del CIMA, el día de nuestra consulta, no figuraba ningún colirio de ácido hialurónico: los que se venden en España con hialuronato de sodio siguen la vía del producto sanitario, con marcado CE y sin ficha pública equivalente. Si alguien le asegura que su colirio de hialurónico «es un medicamento», eso es exactamente lo que conviene mirar en la caja.

Una precaución que ahorra confusiones. El ácido hialurónico de un colirio se aplica directamente sobre la superficie del ojo, mientras que el de una cápsula se traga y pasa por la digestión. Son dos vías distintas, y lo que se ha estudiado de una no se traslada automáticamente a la otra.

¿Con conservantes o en monodosis?

El conservante mantiene estéril un frasco que se abre y se cierra muchas veces. Es útil, y tiene un coste.

Aquí no hace falta creernos a nosotros. La advertencia está por escrito en la ficha técnica autorizada de un gel oftálmico que se vende sin receta en España: el cloruro de benzalconio se ha notificado como causante de queratopatía punteada y de queratopatía ulcerativa, puede provocar irritación ocular y síntomas de ojo seco, puede afectar a la película lagrimal y a la córnea, y debe usarse con precaución precisamente en quien ya tiene el ojo seco. Ese gel declara 0,06 mg/g, unos 0,0015 mg en cada gota.

De ahí la recomendación habitual. Las presentaciones monodosis sin conservantes se orientan a quien pone gotas varias veces al día y a quien lleva lentes de contacto. Lo que no localizamos es una fuente oficial española que fije el número exacto de aplicaciones a partir del cual haya que cambiar de formato, así que eso sigue siendo criterio clínico y no una regla con cifra.

Y no todos los conservantes son el mismo. El frasco de hipromelosa cuya ficha leímos usa cetrimida; el fabricante de Systane Ultra declara cloruro de poliodronio al 0,001 %. La pregunta útil en el mostrador no es solo «¿lleva conservante?», sino «¿cuál, y cuántas veces al día voy a ponerme gotas?».

Frasco multidosis con conservante
Ventaja práctica
Menos euros por mililitro y un solo envase que llevar
Inconveniente
El conservante puede irritar con el uso repetido y prolongado
A quién se orienta habitualmente
Uso puntual o pocas veces al día
Frasco multidosis sin conservante, con válvula
Ventaja práctica
Sin conservante y con varias semanas de uso por frasco
Inconveniente
Precio más alto que el frasco convencional
A quién se orienta habitualmente
Uso diario sostenido
Monodosis sin conservante
Ventaja práctica
Una unidad estéril por aplicación, cómoda de llevar
Inconveniente
Más envase y más residuo por gota
A quién se orienta habitualmente
Uso frecuente, lentes de contacto, ojos reactivos

Hay un detalle del frasco que casi nadie mira y que cambia la cuenta: caduca al abrirlo. La ficha del colirio de hipromelosa manda desechar el sobrante 6 semanas después de la primera apertura; la del gel de carbómero, a las 4 semanas; Alcon da 6 meses al frasco de 10 ml de Systane Ultra. Si usted pone gotas de forma esporádica, buena parte de un frasco acaba en el punto Sigre.

Un dato para calibrar el gasto real. Una caja de 30 monodosis de 0,7 ml que medimos a 11,75 € sale a unos 0,39 € por unidad, mientras que un frasco de 10 ml de la misma familia costaba 8,86 €. El frasco es más barato por aplicación; la monodosis es la que evita el conservante. La decisión depende de cuántas veces al día pone gotas, y eso lo sabe usted mejor que cualquier tabla.

¿Cuántas gotas al día se pueden poner?

El prospecto del colirio de carmelosa que leímos no fija un número. Dice literalmente que se aplique una gota en el ojo u ojos afectados tantas veces como sea necesario.

Esa redacción sorprende a quien está acostumbrado a los comprimidos. Tiene su lógica: la lágrima artificial no se dosifica por concentración en sangre. Se dosifica por confort, se usa cuando molesta y se deja de usar cuando no molesta.

Cuidado con generalizarlo, porque otras fichas sí ponen números: de 3 a 5 veces al día en el colirio de hipromelosa y de 1 a 4 en el gel de carbómero. Y las tres coinciden en un detalle práctico que se olvida a menudo. Si usa otro colirio, deje al menos 5 minutos entre uno y otro; si el segundo es un gel, la separación sube a 15 minutos y el gel va siempre el último. Con un frasco con conservante, quítese las lentillas antes de la gota y espere 15 minutos para volver a ponérselas; con las monodosis sin conservante, esa espera no hace falta.

De ahí salen dos consecuencias prácticas. Si necesita gotas muchas veces al día, la conversación útil no es «cuántas más puedo poner», sino «qué formato aguanta este ritmo», y ahí entran las monodosis sin conservante. Y si el número de aplicaciones sube semana a semana sin que el ojo mejore, lo que toca es una revisión, no otra caja.

En el manejo clínico general del ojo seco que describen las fuentes que consultamos, la primera línea combina tres cosas: uso regular de lágrimas artificiales sin conservantes, higiene del párpado y control de los factores ambientales, como el aire acondicionado, las horas de pantalla y la humedad baja. Los casos moderados o severos pueden necesitar tratamiento antiinflamatorio tópico, por ejemplo con ciclosporina, que es un medicamento con receta y decisión del oftalmólogo, no algo que se compre por iniciativa propia. No abrimos una guía clínica española dedicada al algoritmo escalonado en esta ronda, así que esta parte queda como orientación de manejo, no como protocolo citado.

La parte ambiental es la que más depende de usted, y está desarrollada en la rutina diaria para los ojos, incluida la regla 20-20-20 que recomienda la Academia Americana de Oftalmología: cada 20 minutos, mirar algo situado a unos 6 metros durante 20 segundos, parpadeando.

¿Cuánto cuestan en España?

Lo que sigue es una medición propia, hecha en una farmacia online española el 23 de septiembre de 2026. Ninguno de estos productos se vende en este sitio, y no hay enlace de compra hacia ellos. El único criterio de orden es el precio; las marcas aparecen aquí como ejemplos de formato y de precio, no como recomendación.

Presentación tal como figuraba en el listado Formato Precio el 23-09-2026
Systane Ultra gotas lubricantes Frasco 10 ml 8,86 €
Hylo Fresh colirio lubricante Frasco 10 ml 9,78 €
Systane Ultra 30 monodosis de 0,7 ml 11,75 €
Systane Complete Frasco 10 ml 12,47 €
Recugel gel oftálmico Tubo 10 g 12,80 €
Systane Hidratación Frasco 10 ml 12,99 €
Systane Hidratación UD 30 monodosis 13,25 €
Hylo Comod Frasco 10 ml 13,80 €
Systane Balance Frasco 10 ml 14,02 €
Hylo Gel Frasco 10 ml 14,26 €
Artelac Splash multidosis Frasco 10 ml 14,95 €
Hylo Dual Frasco 10 ml 16,99 €
Hylo Intense Frasco 10 ml 18,19 €

La lectura de la tabla es más útil que cualquier fila suelta.

Entre el frasco de 10 ml más barato y el más caro del listado hay 9,33 € de diferencia, algo más del doble. En escaparates de óptica online el suelo baja todavía más: el 23 de septiembre de 2026 documentamos lubricantes oculares desde 5,99 € hasta 13,99 € en una tienda de este tipo. Y esa horquilla no se explica solo por el agente viscosante, porque en la misma tabla conviven frascos, geles y monodosis, que no se usan igual ni duran igual.

Antes de comparar dos números, mire si está comparando el mismo formato. Diez mililitros de frasco y treinta monodosis no son la misma compra.

¿Qué no resuelven las lágrimas artificiales?

Tres cosas, y las tres son importantes.

No corrigen la graduación. Los errores de refracción no corregidos —miopía, hipermetropía, astigmatismo— son en conjunto la causa más frecuente de visión borrosa, y se compensan con gafas o lentes de contacto graduadas, no con lubricante. Si lo que ocurre es que las letras se separan del papel a los 45 años, eso apunta a la vista cansada y la presbicia.

No aclaran un cristalino opaco. El Manual MSD señala expresamente que no existen colirios ni fármacos capaces de curar una catarata ya formada, y que el único tratamiento que devuelve la transparencia es la cirugía con implante de lente intraocular. Las señales que distinguen una catarata de una sequedad están en la página de cataratas.

Y no bajan la presión intraocular. La presión normal se sitúa aproximadamente entre 11 y 21 mmHg, y los colirios que actúan sobre ella son medicamentos con receta y seguimiento, de otra categoría por completo. Una lágrima artificial no interviene ahí.

Queda una cuarta situación, más frecuente de lo que parece. El ojo seco afecta a entre el 10 % y el 20 % de la población en España según estimaciones oftalmológicas españolas, y en una muestra de más de mil usuarios de establecimientos ópticos, el estudio EMO encontró síntomas de sequedad en el 23,7 %, con un 6,7 % de casos severos, más frecuentes en mujeres y en mayores de 50 años. Cuando el cuadro es de ese lado de la escala, las gotas alivian pero rara vez bastan solas.

¿Sirve tomar cápsulas de omega-3 para la sequedad?

La evidencia disponible no lo respalda con claridad. La revisión Cochrane de 2019 reunió 34 ensayos aleatorizados con 4.314 participantes adultos de 13 países y concluyó que los suplementos de omega-3 de cadena larga tienen un posible papel en el manejo del ojo seco, pero con evidencia incierta e inconsistente. Comparados con placebo, la reducción de las molestias fue escasa o nula, aunque algunos signos clínicos sí mejoraron.

Conviene no mezclar eso con otra frase que sí es legal en una etiqueta. El DHA tiene autorizada en la Unión Europea la declaración de que contribuye al mantenimiento de la visión en condiciones normales, con la condición de informar de que el efecto se obtiene con una ingesta diaria de 250 mg. Mantenimiento de la visión y tratamiento del ojo seco son dos afirmaciones distintas, y la segunda no está respaldada por esa declaración.

Qué nutrientes tienen permiso europeo para hablar de visión, y con qué palabras exactas, está desglosado en vitaminas para la vista.

Señales de alarma: cuando la decisión no es qué gota comprar

Ninguna de estas situaciones se resuelve con lubricante. Ante cualquiera de ellas hay que acudir a urgencias oftalmológicas o llamar al 112.

  • La visión se va de golpe en un ojo o en los dos, duela o no duela.
  • El ojo duele de verdad y está muy rojo al mismo tiempo.
  • Aparecen relámpagos de luz con muchas moscas volantes nuevas, o una sombra que tapa un trozo de lo que se ve.
  • Todo se ve doble desde hace poco.
  • La cabeza duele mucho, hay náuseas o vómitos y se ven halos de colores alrededor de las bombillas.

El último punto tiene nombre y prisa. En un ataque agudo de glaucoma por cierre angular la presión intraocular puede alcanzar entre 40 y 80 mmHg, frente al rango normal de 11 a 21, y sin tratamiento inmediato puede causar pérdida visual irreversible en horas.

Cómo se reconoce cada una de estas situaciones está ampliado en las señales que obligan a consultar el mismo día.

¿A quién acudir si las gotas no bastan?

Hay dos profesionales distintos y conviene no confundirlos, porque la puerta equivocada cuesta semanas.

El óptico-optometrista trabaja en el ámbito sanitario sin ser médico. Su terreno es la función visual: la mide, corrige con gafas o lentes de contacto los defectos de refracción y, en cuanto aparece algún signo de enfermedad ocular, remite al médico. También es quien suele detectar que unas lentillas están detrás de la sequedad. Buen primer paso, por tanto, cuando la queja principal es cómo se ve y no cuánto molesta.

El oftalmólogo es médico especialista y es quien diagnostica y trata enfermedades oculares, con capacidad para prescribir tratamiento médico o quirúrgico. En el Sistema Nacional de Salud se llega a su consulta por la vía ordinaria: médico de cabecera, valoración y derivación si procede. Las urgencias oftalmológicas son la excepción, y ahí se acude directamente.

Sobre la espera hay un dato que tranquiliza más de lo que se espera. Según el sistema de información de listas de espera del Ministerio de Sanidad, a 31 de diciembre de 2025 la cirugía de cataratas tenía una demora media de 68 días y el conjunto de la cirugía electiva de Oftalmología, 77 días, una de las esperas más cortas de todas las especialidades quirúrgicas. Comparado con los 269 días de Cirugía Plástica, ese es un plazo razonable para esperar una valoración pública en lugar de ir probando cajas.

Un matiz que evita consultas mal enfocadas. Los ojos cansados, el escozor y la visión borrosa transitoria al final de una jornada de pantalla forman un cuadro llamado astenopia, o fatiga visual, que mejora con descanso y es clínicamente distinto de la presbicia, que es una pérdida progresiva de la capacidad de enfoque de cerca. La primera se alivia cambiando hábitos; la segunda se corrige con lentes.

Qué encontrará en esta página y qué no

Encontrará el criterio de elección con su fuente al lado: la categoría legal del producto y dónde se comprueba, las tres familias de composición cuya documentación oficial abrimos, la diferencia entre monodosis y frasco, las pautas que figuran por escrito en fichas y prospectos reales y los precios de un día concreto, con la fecha puesta para que pueda recomprobarlos.

No encontrará un diagnóstico. Sequedad, alergia, blefaritis y ojo rojo por otras causas se parecen bastante desde dentro y se distinguen en una consulta, con el ojo delante.

Tampoco encontrará una pauta personal. El «tantas veces como sea necesario» de un prospecto vale para la indicación general; su caso puede tener matices, otra medicación ocular en curso o una lente de contacto que cambie la respuesta. Eso lo valora su oftalmólogo, su óptico-optometrista o su farmacéutico, que ven el conjunto.

Por qué no publicamos un ranking de marcas

Podríamos ordenar trece cajas de mejor a peor y esta página parecería más resolutiva. Sería, además, poco honesto, y por una razón concreta: no abrimos la documentación oficial de cada una de esas presentaciones, y sin eso un ranking es una opinión disfrazada de comparativa.

Hay un segundo motivo. Con una diferencia de 9,33 € entre frascos del mismo tamaño y con formatos que no se usan igual, lo que de verdad sirve es saber leer la caja: categoría, agente viscosante, conservante sí o no, mililitros o unidades. Ese criterio sigue valiendo el año que viene, cuando las cajas de la estantería ya no sean estas.

Y una advertencia sobre el resto de internet. Si una página promete que unas gotas devuelven visión, quitan cataratas o sustituyen una operación, está afirmando algo que ninguna fuente oficial de esta página respalda.

El mapa completo de todos los temas de vista que tratamos está en la portada, ordenado por síntoma.

Fuentes utilizadas 18

  1. Prospecto oficial de Carmelosa Stada 5 mg/ml colirio en solución en envase unidosis, Centro de Información online de Medicamentos (CIMA) de la AEMPS: medicamento sin receta (condición de prescripción «sin receta» en su ficha del CIMA), indicado para el alivio sintomático de la irritación y la sequedad ocular, con pauta de una gota en el ojo u ojos afectados tantas veces como sea necesario, aviso de consultar al médico si empeora o no mejora en 3 días y separación mínima de 5 minutos respecto a otra medicación oftálmica (prospecto leído el 23-09-2026)
  2. Base CIMA de la AEMPS, grupo terapéutico S01XA20 «lágrimas artificiales y otros preparados indiferentes», consultado el 23-09-2026: los principios activos con medicamento registrado en España son carmelosa sódica, hipromelosa, carbómero y povidona; no figura ningún colirio de ácido hialurónico, que en España se comercializa por la vía del producto sanitario y por tanto no aparece en esta base
  3. Ficha técnica de Artific 3,20 mg/ml colirio en solución (hipromelosa), AEMPS/CIMA, leída el 23-09-2026: sin receta, indicación de alivio sintomático de la irritación y la sequedad ocular, una gota de 3 a 5 veces al día o más a menudo si es necesario, cetrimida como conservante en el frasco y ausencia de conservante en la presentación unidosis, desechar el frasco 6 semanas después de la primera apertura, 5 minutos de separación con otra medicación oftálmica y 15 minutos de espera para volver a colocar lentes de contacto blandas
  4. Ficha técnica de Siccafluid 2,5 mg/g gel oftálmico (carbómero 974 P), AEMPS/CIMA, leída el 23-09-2026: sin receta, tratamiento sintomático del síndrome del ojo seco, una gota de 1 a 4 veces al día, cloruro de benzalconio 0,06 mg/g (0,0015 mg por gota) con advertencia oficial de queratopatía punteada y ulcerativa, irritación ocular, síntomas de ojo seco y precaución en pacientes con ojo seco, 15 minutos de separación con otro colirio, instilación en último lugar y 4 semanas de uso tras la apertura
  5. Ficha del CIMA de Viscofresh 5 mg/ml colirio en solución en envase unidosis (carmelosa sódica), consultada el 23-09-2026: medicamento sujeto a prescripción médica —excepción dentro de las lágrimas artificiales, que en su mayoría son de venta libre—, una o dos gotas tantas veces como sea necesario y 5 minutos de separación con otros colirios
  6. Página de producto de Systane Ultra en el sitio español de Alcon, consultada el 23-09-2026: «Systane Gotas Oftálmicas Lubricantes cumplen con la normativa de productos sanitarios»; ingredientes declarados —polietilenglicol 400, propilenglicol, hidroxipropil-guar, sorbitol, aminometilpropanol, ácido bórico, cloruro potásico, cloruro sódico y cloruro de poliodronio al 0,001 % como conservante— y frasco de 10 ml utilizable 6 meses después de abrirlo. No localizamos un registro público de productos sanitarios oftálmicos equivalente al CIMA
  7. TFOS DEWS II (Tear Film & Ocular Surface Society, Dry Eye Workshop II), definición y clasificación del ojo seco: enfermedad multifactorial de la superficie ocular con pérdida de la homeostasis de la película lagrimal, inestabilidad e hiperosmolaridad, inflamación y daño de la superficie y alteraciones neurosensoriales (consultado el 23-09-2026)
  8. TFOS DEWS II, apartado de manejo y tratamiento: uso regular de lágrimas artificiales sin conservantes, higiene palpebral y control de factores ambientales como primera línea, y tratamiento antiinflamatorio tópico con receta en casos moderados o severos (consultado el 23-09-2026 a través de fuente secundaria; guía clínica española específica no abierta en esta ronda)
  9. Prevalencia de ojo seco en España, entre el 10 % y el 20 % de la población, y estudio EMO en más de 1.000 usuarios de establecimientos ópticos y optométricos de siete comunidades autónomas: 23,7 % con síntomas de sequedad, con 12,4 % leve, 4,6 % moderada y 6,7 % severa, más frecuente en mujeres y mayores de 50 años (consultado el 23-09-2026)
  10. Manual MSD, versión para el público general, catarata: no existen colirios ni fármacos que curen una catarata ya formada y el único tratamiento que recupera la transparencia es la cirugía con implante de lente intraocular (consultado el 23-09-2026)
  11. Manual MSD, versión profesional, generalidades sobre el glaucoma y glaucoma por cierre angular: presión intraocular normal aproximada de 11 a 21 mmHg y presión de 40 a 80 mmHg en el ataque agudo, con riesgo de pérdida visual irreversible en horas sin tratamiento inmediato (consultado el 23-09-2026)
  12. Revisión sistemática Cochrane de suplementos de ácidos grasos omega-3 y omega-6 para el ojo seco (publicada el 18-12-2019): 34 ensayos aleatorizados con 4.314 participantes adultos de 13 países, evidencia incierta e inconsistente, con poca o ninguna reducción de los síntomas frente a placebo y mejoría de algunos signos clínicos
  13. Reglamento (UE) nº 432/2012 de la Comisión, lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas: el DHA contribuye al mantenimiento de la visión en condiciones normales, con la condición de informar de que el efecto se obtiene con una ingesta diaria de 250 mg (texto oficial leído el 23-09-2026)
  14. Precios de lágrimas artificiales y lubricantes oculares en una farmacia online española, medidos el 23-09-2026: frascos de 10 ml entre 8,86 € y 18,19 €, caja de 30 monodosis de 0,7 ml a 11,75 € y gel oftálmico de 10 g a 12,80 €. Escaparate de óptica online el mismo día, con lubricantes oculares desde 5,99 € hasta 13,99 €. Aquí no hay enlaces a tiendas. Dejamos la fecha puesta para que cualquiera pueda repetir la comprobación.
  15. Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas: funciones del óptico-optometrista como profesional sanitario no médico, con capacidad para examinar la función visual y derivar ante sospecha de enfermedad ocular, y vía ordinaria de acceso a Oftalmología en el Sistema Nacional de Salud desde Atención Primaria (consultado el 23-09-2026)
  16. Academia Americana de Oftalmología, regla 20-20-20 para el cansancio ocular digital: cada 20 minutos, mirar un objeto situado a unos 20 pies, aproximadamente 6 metros, durante al menos 20 segundos, parpadeando (consultado el 23-09-2026)
  17. Sistema de Información sobre Listas de Espera del Sistema Nacional de Salud (SISLE-SNS, Ministerio de Sanidad), situación a 31 de diciembre de 2025: demora media de 68 días en cirugía de cataratas y de 77 días en el conjunto de la cirugía electiva de Oftalmología, frente a 269 días en Cirugía Plástica (documento leído el 23-09-2026)
  18. Astenopia o fatiga visual: conjunto de molestias por uso intenso o prolongado de la visión —ojos cansados, ardor, picor, sequedad, visión borrosa transitoria, cefalea— que mejora con descanso y es clínicamente distinta de la presbicia, pérdida progresiva e irreversible del enfoque de cerca por envejecimiento del cristalino (consultado el 23-09-2026 mediante fuente de reputación editorial alta, triangulada con Manual MSD)

Preguntas frecuentes

¿Las lágrimas artificiales necesitan receta?

Casi ninguna, pero hay excepciones y conviene saberlo. Los colirios de carmelosa, hipromelosa y carbómero cuya documentación leímos el 23 de septiembre de 2026 figuran en el CIMA como medicamentos sin receta, y las presentaciones que se venden como producto sanitario con marcado CE tampoco la necesitan. En cambio Viscofresh, que es carmelosa, consta en el CIMA como medicamento sujeto a prescripción médica. Y sí requieren receta los antiinflamatorios tópicos para el ojo seco moderado o severo, como la ciclosporina, que prescribe un oftalmólogo.

¿Cuántas veces al día me puedo poner gotas?

Depende del producto. El prospecto del colirio de carmelosa 5 mg/ml no fija un número: indica una gota en el ojo u ojos afectados tantas veces como sea necesario. Otras fichas sí lo fijan: de 3 a 5 veces al día en un colirio de hipromelosa y de 1 a 4 en un gel de carbómero. Si necesita muchas aplicaciones al día, lo aconsejable de forma general es pasar a monodosis sin conservantes, y si la necesidad crece sin mejoría, pedir revisión en lugar de subir la dosis.

¿Son mejores las lágrimas sin conservantes?

Son la opción que se recomienda de forma general para el uso frecuente y para quien lleva lentes de contacto, porque la ficha técnica autorizada de un gel oftálmico español advierte de que el cloruro de benzalconio se ha notificado como causante de queratopatía punteada y ulcerativa, puede causar irritación y síntomas de ojo seco y debe usarse con precaución en quien ya tiene el ojo seco. No localizamos una fuente oficial española que fije la frecuencia exacta a partir de la cual el cambio sea obligatorio. No es, por tanto, una regla numérica. Es una orientación práctica.

¿Cuánto cuestan unas lágrimas artificiales en España?

En la farmacia online que medimos el 23 de septiembre de 2026, los frascos de 10 ml iban de 8,86 € a 18,19 €, y una caja de 30 monodosis de 0,7 ml costaba 11,75 €. En un escaparate de óptica online documentamos ese mismo día lubricantes oculares desde 5,99 €. Comparar precios solo tiene sentido entre el mismo formato.

¿Puede una lágrima artificial curar una catarata?

No. El Manual MSD indica de forma expresa que no existen colirios ni fármacos capaces de curar una catarata ya formada, y que el único tratamiento que recupera la transparencia del sistema óptico es la cirugía con implante de lente intraocular. Un lubricante alivia sequedad; no actúa sobre el cristalino.

¿Cómo sé si lo que tengo es ojo seco o algo más?

No lo sabrá por la caja de gotas. El ojo seco es una enfermedad multifactorial de la superficie ocular, y comparte síntomas con la alergia, con la inflamación del borde del párpado y con otras causas de ojo rojo. El punto de partida razonable es el óptico-optometrista, que valora la función visual y deriva si sospecha enfermedad, o el médico de cabecera, que es la puerta ordinaria hacia Oftalmología en el Sistema Nacional de Salud.