¿Qué es OptiPills exactamente?
Son cápsulas de venta directa al consumidor. Su propio vendedor las presenta como apoyo diario, no como tratamiento. Una de sus páginas lo dice con estas palabras: no son gotas, no es medicamento, es apoyo diario en pastillas.
El único dato cuantitativo que aparece, y solo en tres de las cuatro versiones, es el tamaño del envase. 20 cápsulas y dos al día —«mañana y noche» en una versión, «con las comidas» en otra—, lo que hace 10 días de producto por caja. La cuarta versión, la que imita una noticia de televisión, no dice cuántas cápsulas trae el envase y llama «medicamento» al producto, que es justo lo que un complemento alimenticio no puede llamarse.
La compra no funciona como en una tienda online al uso. No hay carrito ni pago con tarjeta. Hay un formulario que pide nombre y teléfono, una llamada de vuelta de un operador y el pago en el momento de la entrega, cuando el paquete ya está en la puerta.
De las cuatro versiones de su página de venta que revisamos el 23 de septiembre de 2026, tres incluyen, en el cuerpo o en su apartado de preguntas, una declaración explícita de que el producto no es un medicamento y no sustituye la consulta médica. Eso es lo mínimo exigible y conviene reconocerlo cuando aparece.
¿Por qué esta página no publica opiniones de usuarios?
Porque no hay ninguna que podamos comprobar. Publicar lo contrario sería justo lo que aquí se critica.
En las cuatro versiones que revisamos contamos más de veinte testimonios: entre tres y seis por página con nombre, edad, ciudad y fotografía, más una docena de comentarios firmados solo con un nombre en la versión con forma de noticia. Ninguno trae una forma de verificación. Y algunos cuentan cosas que un complemento alimenticio no puede hacer: uno afirma haber pasado de −2 y −3 dioptrías a −1 en ambos ojos, y otro que un familiar «mejoró la visión en 3 puntos» con el médico como testigo. Ningún complemento tiene autorizado en la Unión Europea decir que corrige dioptrías, porque ninguna declaración de ese tipo figura en la lista europea.
Tampoco vamos al otro extremo. No tenemos ninguna prueba de que el producto no llegue, ni de que cobre sin entregar, ni de que su contenido no corresponda a lo que declara, así que no usamos la palabra fraude. Lo que tenemos es una lista documentada de prácticas de venta y una lista de datos que faltan. Con eso se puede decidir bastante.
Cómo trabajamos y qué no aceptamos publicar está detallado en nuestro método editorial.
¿Qué composición declara? Cuatro páginas, cuatro listas
Aquí está el primer hallazgo incómodo. El mismo producto, con el mismo identificador interno en el panel del anunciante, se vende bajo cuatro diseños de página distintos, y cada uno de esos diseños declara una composición diferente de la de los otros tres.
| Versión de la página de venta | Composición que declara |
|---|---|
| La que imita una noticia de televisión | Extracto de arándano, aceite de linaza, vitaminas A, B, C, D y E, omega 3-6-9, zinc, extracto de alcachofa |
| «Confort ocular frente a la sequedad y la fatiga» | Vitamina C, extracto de arándano, extracto de rosa mosqueta, vitaminas E y A, complejo B, ácido hialurónico |
| «Confort visual» | Arándano y grosella negra, ácido hialurónico, caléndula presentada como aporte de luteína, vitaminas C y E y complejo B |
| «Apoyo diario para ojos cansados» | Extracto de arándano, extracto de rosa mosqueta, vitaminas A, C y E, complejo B completo (B1, B2, B3, B6, B9 y B12), ácido hialurónico, caléndula y grosella negra |
Tres de las cuatro comparten un núcleo reconocible: arándano, ácido hialurónico, vitaminas antioxidantes y complejo B. La cuarta, la que se disfraza de noticia, declara ingredientes que no aparecen en ninguna otra, como el aceite de linaza y el extracto de alcachofa.
Eso deja una pregunta sin respuesta pública. Si dos páginas del mismo producto no coinciden en lo que lleva dentro, ¿cuál de las dos describe la cápsula que llega a casa?
Hay un detalle botánico que merece una nota. Una de las versiones llama caléndula a un ingrediente presentado como aporte de luteína, y la fuente industrial habitual de luteína en complementos es el pétalo de Tagetes erecta, una planta distinta de Calendula officinalis, aunque ambas sean de la misma familia y sus nombres populares se confundan con frecuencia. No sabemos cuál de las dos usa el producto. Con los datos disponibles no se puede afirmar mala fe, pero tampoco se puede dar por buena la equivalencia.
¿Cuántos miligramos lleva cada cápsula?
No se publican. Ninguna de las cuatro versiones de la página de venta indica los miligramos de ningún ingrediente, y tampoco aparece el código EAN del envase, ni el nombre del fabricante, ni una hoja informativa al consumidor.
Eso tiene consecuencias prácticas. No es solo desconfianza.
Sin miligramos no se puede comparar el producto con la fórmula de un ensayo clínico. Tampoco con el techo de seguridad que propone la agencia española para un ingrediente concreto. Ni con la caja de la farmacia de al lado, que sí declara sus cantidades en la etiqueta.
Por eso en esta página no hay tabla de dosificación de OptiPills. La publicaremos cuando exista una ficha oficial con cantidades, EAN y operador responsable en la Unión Europea, y no antes. Una tabla inventada a partir de cuatro listas contradictorias no sería información, sería relleno.
¿Qué permite afirmar la ley europea sobre esos ingredientes?
En la Unión Europea, cada frase que atribuye un efecto de salud a un alimento o complemento necesita autorización previa. La lista de las autorizadas está en el Reglamento (UE) nº 432/2012, y sobre visión es más corta de lo que la publicidad de esta categoría hace pensar.
| Ingrediente declarado por alguna de las páginas | Estatus en la Unión Europea | Qué se puede escribir |
|---|---|---|
| Vitamina A | Declaración autorizada | «Contribuye al mantenimiento de la visión en condiciones normales», si el producto es fuente de vitamina A |
| Riboflavina (B2) | Declaración autorizada | La misma frase de mantenimiento de la visión en condiciones normales |
| Zinc | Declaración autorizada | La misma frase de mantenimiento de la visión en condiciones normales |
| DHA | Declaración autorizada con condición | La misma frase, informando de que el efecto se obtiene con 250 mg al día |
| Luteína y zeaxantina | Declaración rechazada por la EFSA en 2014 | Nada sobre mejorar la visión; no figuran en el reglamento |
| Arándano y sus antocianinas | Expedientes en espera ante la EFSA | Nada sobre visión ni adaptación a la oscuridad |
| Vitaminas C y E | Sin declaración de visión | Nada sobre visión a título individual |
| Resto del complejo B | Sin declaración de visión, salvo la B2 | Nada de extender a todo el complejo lo que solo vale para la riboflavina |
| Ácido hialurónico por vía oral | Sin declaración de visión | Nada; y lo estudiado del hialurónico en colirio no se traslada a la cápsula |
Las tres filas del medio son las que cambian la lectura de toda la categoría.
La declaración solicitada para la combinación de luteína y zeaxantina sobre la visión en condiciones de luz intensa fue rechazada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria en 2014, que concluyó que no se había establecido una relación causa-efecto. Comprobamos además que ni la luteína ni la zeaxantina aparecen en ningún punto de la lista autorizada del reglamento.
Los expedientes del arándano sobre salud ocular figuran «en espera» ante la EFSA, un estado administrativo que significa pendiente de decisión. No aprobado, no evaluado a favor. La declaración agrupada sobre visión nocturna consta como no autorizada en el registro europeo.
Que un ingrediente no tenga declaración autorizada no significa que sea inútil ni que sea peligroso. Significa que nadie ha demostrado ante el regulador europeo aquello que el anuncio da por hecho. La diferencia entre las dos frases es todo lo que separa un texto informativo de un reclamo ilegal, y está desarrollada con más ejemplos en los nutrientes con declaración autorizada.
AREDS y AREDS2: el estudio que flota de fondo y a quién se refería
Casi toda la publicidad de cápsulas para la vista se apoya, sin citarlo, en un estudio real. Conviene contarlo con sus condiciones, porque las condiciones son la mitad del resultado.
Fueron dos ensayos del Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos, y la cifra que circula es del primero. En el AREDS, entre personas con degeneración macular intermedia ya diagnosticada, o avanzada en un ojo, la combinación de antioxidantes con zinc y cobre redujo alrededor de un 25 % el riesgo de progresión a la forma avanzada en unos cinco años. El AREDS2 llegó después para ajustar la receta: vitamina C 500 mg, vitamina E 400 UI, luteína 10 mg, zeaxantina 2 mg, zinc 80 mg y cobre 2 mg, ya sin betacaroteno, que se retiró porque aumenta el riesgo de cáncer de pulmón en fumadores y exfumadores. Añadir luteína y zeaxantina no mejoró el resultado global de la fórmula de partida; la variante sin betacaroteno sí quedó algo por encima de ella, y es la que se vende hoy.
Tres precisiones que rara vez acompañan a ese 25 %.
La población estudiada tenía un diagnóstico oftalmológico previo, no era gente sana que quisiera prevenir. La fórmula tenía cantidades exactas y verificables, no una lista de nombres. Y el resultado medido fue frenar una progresión, no recuperar visión perdida.
De ahí sale el problema con cualquier producto que no declare miligramos, OptiPills incluido. Sin cantidades no se puede saber si se parece a esa fórmula o si lleva una centésima parte de cada cosa. A eso se añade un techo español: la agencia de seguridad alimentaria propone un máximo de 20 mg al día de luteína, sola o junto con zeaxantina, como complemento alimenticio. Sin etiqueta con cantidades, tampoco se puede comprobar si un producto respeta ese máximo.
Qué es la degeneración macular y por qué ese estudio existe está explicado en la página de DMAE.
¿Cuánto cuesta frente a la estantería de la farmacia?
La comparación importa. La categoría existe en la farmacia española desde hace años, con etiquetas que declaran cantidades por comprimido y con precio a la vista.
Estos precios los medimos en una farmacia online española el 23 de septiembre de 2026. Los productos aparecen como referencia de mercado, no como recomendación, y de ninguno de ellos comprobamos la pauta diaria, así que comparamos precio por envase y no coste por día.
| Producto | Envase | Precio el 23-09-2026 |
|---|---|---|
| OptiPills, versión promocional | 20 cápsulas, 10 días según su pauta declarada | 29 € |
| OptiPills, precio anunciado habitual | 20 cápsulas, 10 días según su pauta declarada | 39 € |
| Remiren | 30 cápsulas | 15,99 € |
| Ocuvite Lutein | 60 comprimidos | 16,95 € |
| PreserVision 3 | 60 cápsulas | 19,90 € |
| In-mácula | 60 cápsulas | 19,95 € |
| Nutralie Vision Complex | 60 cápsulas | 23,72 € |
| Pure Encapsulations Fórmula Visión | 60 cápsulas vegetales | 29,64 € |
La aritmética es la parte interesante.
Con la pauta que declara su propia página, dos cápsulas al día, el envase de OptiPills dura 10 días. Eso sitúa el coste diario en 3,90 € al precio anunciado habitual y en 2,90 € en la versión promocional. Las cajas de farmacia de la tabla traen entre 30 y 60 unidades por menos de 30 €, y declaran en la etiqueta cuánto llevan de cada ingrediente.
Sobre el descuento conviene ser exactos. Las cuatro versiones muestran el mismo salto de 80 € a 39 €, o de 60 € a 29 €, y dos de ellas lo etiquetan como un «50 %». La resta no cuadra: de 80 a 39 € hay 41 €, un 51 %, y de 60 a 29 €, un 52 %. Más importante que el redondeo es lo otro: no encontramos en ninguna parte un precio de referencia real que respalde la cifra tachada, y la misma «promoción» está puesta a la vez en las cuatro versiones del mismo producto.
¿Qué prácticas documentamos en sus páginas de venta?
Esto no dice nada sobre lo que hay dentro de la cápsula. Dice cuánto se puede fiar el lector del texto que la rodea, y eso también es información útil antes de dar un teléfono.
- Una de las cuatro versiones imita la maquetación, el menú y el pie de página de un canal de televisión español muy conocido, y envuelve el anuncio en forma de noticia. Ahí aparece una historia inventada de una mujer mayor, con nombre, edad y biografía médica detallada, que dice haber evitado una operación.
- Cada versión presenta a un oftalmólogo distinto que respalda el producto, siempre sin clínica, sin número de colegiado y sin publicaciones. En una de ellas el nombre del supuesto especialista es inglés, en una página escrita íntegramente en español.
- La versión con forma de noticia cita un estudio con 300 voluntarios con porcentajes redondos: un 96 % de cristalinos «completamente recuperados», un 98 % de mejora de la claridad visual, un 97 % sin visión borrosa y un 88 % con la presión ocular «normalizada». No da institución, ni publicación, ni ninguna referencia que permita buscarlo.
- La misma versión atribuye al producto efecto sobre enfermedades diagnosticadas, desde la miopía hasta el glaucoma y las cataratas. Eso es una afirmación terapéutica sobre un complemento alimenticio, prohibida en la Unión Europea.
- Tres de las cuatro anuncian existencias a punto de agotarse, y el número se repite de una a otra: «quedan 17 unidades», «quedan 17 paquetes» y, en la tercera, «solo quedan 14 envases» en la cabecera frente a «17 envases disponibles» unas pantallas más abajo, dentro de la misma página. Dos de ellas añaden un reloj de cuenta atrás. La cuarta se limita a hablar de «lote limitado». Un inventario real no se contradice a sí mismo.
- El pie de página de las cuatro identifica como responsable a una sociedad registrada en Rusia, que es un operador de tráfico publicitario y no el fabricante del complemento ni un operador alimentario establecido en España.
- La versión con forma de noticia declara en su código el idioma inglés, aunque todo su contenido visible esté en español; las otras tres sí declaran español. Es un detalle técnico y, a la vez, la firma de una plantilla reutilizada entre países.
La versión con forma de noticia es la más agresiva de las cuatro, y también la menos coherente con las otras tres en lo que declara que lleva dentro.
¿A quién puede encajar y a quién no?
Empecemos por donde no encaja. Está más claro.
No encaja a quien tiene una degeneración macular diagnosticada y busca reproducir la fórmula del AREDS2. Para eso hacen falta cantidades exactas en la etiqueta y el criterio del oftalmólogo que lleva el caso.
Tampoco encaja a quien espera actuar sobre una catarata. El Manual MSD es explícito: no existen colirios ni fármacos que curen una catarata ya formada, y el único tratamiento que devuelve la transparencia es la cirugía. Las señales que la distinguen están en la página de cataratas.
Quien quiere comparar dosis antes de pagar tampoco lo va a conseguir aquí, por la razón obvia de que no hay dosis publicadas. Y el producto no es para menores de edad, porque el propio programa del anunciante lo limita a mayores de 18 años.
Queda un último caso, el de quien toma otra medicación de forma crónica sin preguntar antes. Esa conversación es de dos minutos con el farmacéutico, que ve la lista completa de lo que ya toma.
Puede encajar, con los ojos abiertos, a un adulto que busca un complemento genérico de apoyo, que no espera efectos sobre una enfermedad y que acepta comprar sin saber cuánto lleva de cada ingrediente. Es una decisión legítima. Solo conviene tomarla sabiendo que en la misma categoría hay cajas con la cantidad impresa en la etiqueta por menos dinero.
¿Cómo comprarlo sin sorpresas?
El canal oficial del producto es el formulario de sus propias páginas de venta, con llamada posterior del operador y pago contra reembolso. No hay pago por adelantado con tarjeta, lo que reduce el riesgo económico de la primera compra, y a cambio significa que el compromiso se cierra por teléfono, sin documento a la vista.
Cuatro cosas que conviene pedir en esa llamada, antes de confirmar.
La composición con cantidades por cápsula, por escrito. El código EAN del envase. El nombre del operador alimentario responsable en la Unión Europea, que es quien responde legalmente de la etiqueta. Y las condiciones de devolución, con la dirección a la que se devuelve.
Sobre la urgencia, ninguna prisa es real. El mismo «quedan 17» aparece en versiones distintas del mismo producto, y una de ellas se contradice sola: 14 envases arriba, 17 más abajo. Un descuento que está puesto igual en las cuatro versiones no es una oportunidad, es el precio.
En esta página no hay enlace de compra. Cuando lo haya, estará marcado como enlace comercial y seguirá acompañado de este mismo análisis, sin cambiar una coma de lo que aquí se dice.
Ante cualquiera de estas situaciones no toca comprar nada, sino acudir a urgencias oftalmológicas o llamar al 112.
- Se pierde la vista de repente, con dolor o sin ninguna molestia previa.
- Un ojo duele de forma intensa y aparece muy enrojecido.
- Se ven destellos y, a la vez, muchas más moscas volantes que ayer, o un velo gris en un lado.
- Aparece visión doble que antes no existía.
- Hay cefalea fuerte con vómitos y se ven halos de color alrededor de las luces.
En personas con diabetes, la pérdida visual repentina, los destellos o las moscas volantes nuevas pueden indicar una complicación de la retinopatía diabética y se valoran con la misma urgencia. La lista ampliada, con qué hacer en cada caso, está en las señales que obligan a consultar el mismo día.
Qué comprueba este análisis y qué queda fuera
Comprueba tres cosas, ninguna de ellas opinable. Deja por escrito qué declara cada versión de la página de venta, con la fecha de la revisión al lado. Contrasta cada ingrediente declarado con lo que la Unión Europea autoriza decir sobre él, citando el reglamento donde figura. Y pone el precio junto al de la estantería de la farmacia el mismo día.
Queda fuera el contenido real de la cápsula. Eso exige laboratorio, y no lo hemos hecho.
No dice si funciona. Sin cantidades declaradas, esa pregunta no tiene respuesta posible, ni a favor ni en contra, y cualquiera que la responda con seguridad está inventando.
Y no sustituye una consulta. Si lo que hay detrás es una vista que empeora, una mancha central o un deslumbramiento nuevo al conducir de noche, la respuesta está en una revisión oftalmológica, no en una caja de cápsulas.
Por qué no ponemos nota, estrellas ni la palabra «estafa»
Porque una nota numérica sobre un producto cuya composición exacta no es pública sería un adorno sin base. Podríamos escribir «6,5 sobre 10» y quedaría muy resolutivo, pero ese número no saldría de ningún dato, y quien lo leyera tomaría una decisión con nuestra falsa confianza puesta encima.
Tampoco publicamos estrellas ni valoraciones agregadas de usuarios. Para hacerlo bien haría falta un sistema de reseñas verificadas de compradores reales, y no lo tenemos. Poner cinco estrellas inventadas es exactamente la práctica que esta página está describiendo como señal de alarma.
Y no llamamos estafa a lo que no hemos podido probar. Sería fácil. También sería otra afirmación sin documento detrás, justo lo que reprochamos a la página de venta. Publicidad engañosa documentada, sí: un medio imitado, expertos sin credenciales, un estudio sin referencia y un descuento perpetuo. Eso es lo que hay, con la fecha puesta, y con eso basta para decidir sin necesidad de un insulto.
El resto de lo que publicamos sobre vista, ordenado por síntoma y por decisión, está en la portada de este sitio. La comparación completa de la categoría, con las cajas que sí declaran cantidades, está en nuestra comparativa de suplementos para la vista. Y si el problema real es la sequedad y el escozor, el camino corto es elegir bien unas lágrimas artificiales.
Fuentes utilizadas 12
- Revisión propia de las cuatro versiones de la página de venta de OptiPills para España (ocho archivos, variantes de 39 € y 29 €), realizada el 23-09-2026 y reverificada línea por línea el mismo día: ninguna de las cuatro declara miligramos de ningún ingrediente; tres declaran envase de 20 cápsulas con pauta de dos al día («mañana y noche» en una, «con las comidas» en otra) y la cuarta no indica el tamaño del envase y llama «medicamento» al producto; pedido por formulario con nombre y teléfono, llamada del operador y pago contra reembolso en las cuatro; cifra tachada de 80 € y 60 €, etiquetada como «50 %» en dos de ellas; avisos de escasez en tres («quedan 17 unidades», «quedan 17 paquetes» y «14 envases» frente a «17 envases» en una misma página) y reloj de cuenta atrás en dos; un experto distinto sin credenciales verificables en cada versión, uno de ellos con nombre inglés; más de veinte testimonios sin forma de verificación; imitación de la maquetación y del pie de un canal de televisión español en una de ellas, con «estudio» de 300 voluntarios y porcentajes del 96 %, 97 %, 98 % y 88 %; la misma sociedad rusa operadora de tráfico publicitario en el pie de las cuatro; atributo de idioma inglés en el código de la versión con forma de noticia y español en las otras tres. Registro interno del análisis en nuestro archivo de redacción.
- Reglamento (UE) nº 432/2012 de la Comisión, por el que se establece la lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables: vitamina A, riboflavina y zinc contribuyen al mantenimiento de la visión en condiciones normales; DHA con la misma declaración y la condición de informar de que el efecto se obtiene con 250 mg diarios; ni la luteína ni la zeaxantina figuran en la lista (texto oficial leído el 23-09-2026)
- Dictamen científico de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria sobre la combinación de luteína y zeaxantina y la mejora de la visión en condiciones de luz intensa (EFSA Journal 2014;12(7):3753, de 14-07-2014): declaración rechazada por no haberse establecido una relación causa-efecto; la página del editor devolvió error 403 el 23-09-2026 y la ausencia de la declaración se verificó de forma independiente en el texto del Reglamento 432/2012
- Expedientes de declaraciones sobre sustancias botánicas «en espera» ante la EFSA, relación oficial: arándano (Vaccinium myrtillus) y sus antocianinas en relación con la salud ocular, identificados como ID 1295, 1296, 2001 y 2050; la declaración agrupada sobre visión nocturna figura como no autorizada en el registro de la Unión Europea (consultado el 23-09-2026)
- Informe del Comité Científico de la AESAN nº 17, apartado 8.3: propuesta de cantidad máxima diaria de 20 mg de luteína, sola o asociada a zeaxantina, en complementos alimenticios en España, con los límites de referencia de Francia y Dinamarca; apartado 8.3.2 sobre Tagetes erecta como fuente industrial habitual de luteína, con el 70-90 % de las materias colorantes correspondiente a luteína (PDF leído completo el 23-09-2026)
- Instituto Nacional del Ojo (National Eye Institute, NIH), estudios AREDS y AREDS2: fórmula AREDS2 con vitamina C 500 mg, vitamina E 400 UI, luteína 10 mg, zeaxantina 2 mg, zinc 80 mg y cobre 2 mg, sin betacaroteno por su relación con el cáncer de pulmón en fumadores y exfumadores; la reducción aproximada del 25 % del riesgo de progresión a degeneración macular avanzada en unos cinco años en personas con enfermedad intermedia ya diagnosticada se midió en el primer AREDS y el NEI la mantiene para ambas fórmulas, mientras que en AREDS2 añadir luteína y zeaxantina a la fórmula original no tuvo efecto global adicional y la versión sin betacaroteno mostró un beneficio incremental (consultado el 23-09-2026)
- Manual MSD, versión para el público general, catarata: no existen colirios ni fármacos capaces de curar una catarata ya formada y el único tratamiento que recupera la transparencia del sistema óptico es la cirugía con implante de lente intraocular; no está claro que los suplementos de vitamina C, vitamina A o carotenoides prevengan las cataratas (consultado el 23-09-2026)
- Manual MSD, versión profesional, generalidades sobre el glaucoma: presión intraocular normal aproximada de 11 a 21 mmHg, la cifra de presión no basta para diagnosticar y alrededor de un tercio de los pacientes con glaucoma tiene presión dentro del rango normal (consultado el 23-09-2026)
- Manual MSD, versión profesional, desprendimiento de retina y retinopatía diabética: señales que obligan a acudir de inmediato a urgencias oftalmológicas —pérdida súbita de visión, dolor ocular intenso con ojo rojo, destellos con aumento brusco de moscas volantes, cortina en el campo visual, visión doble reciente, cefalea intensa con náuseas y halos— y valoración urgente de los mismos síntomas en personas con diabetes (consultado el 23-09-2026)
- Precios de complementos para la vista en una farmacia online española, medidos el 23-09-2026: Remiren 30 cápsulas 15,99 €, Ocuvite Lutein 60 comprimidos 16,95 €, PreserVision 3 60 cápsulas 19,90 €, In-mácula 60 cápsulas 19,95 €, Nutralie Vision Complex 60 cápsulas 23,72 € y Pure Encapsulations Fórmula Visión 60 cápsulas 29,64 €. No enlazamos tiendas; las cifras van fechadas para que se puedan recomprobar.
- Buscador oficial de alertas alimentarias de la AESAN: no localizamos ninguna alerta referida a complementos alimenticios para la vista ni a productos con luteína, zeaxantina o arándano; la ausencia de alerta no equivale a garantía de seguridad de ningún producto concreto (consultado el 23-09-2026)
- Reglamento (CE) nº 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos, marco que prohíbe atribuir a un alimento o complemento la prevención, el tratamiento o la curación de una enfermedad: base legal por la que las afirmaciones sobre miopía, glaucoma y cataratas encontradas en una de las páginas de venta no son admisibles (consultado el 23-09-2026)
Preguntas frecuentes
¿OptiPills es un medicamento?
¿OptiPills es un medicamento?
No. Es un complemento alimenticio. Tres de las cuatro versiones de su propia página de venta lo dicen con distintas palabras —«complemento alimenticio» en una, «suplemento» en dos— y añaden que no trata enfermedades oculares y que no sustituye la consulta de un especialista. La cuarta, la que imita una noticia de televisión, hace lo contrario y llama «medicamento» al producto. Un complemento no pasa por el registro de medicamentos de la AEMPS y no puede atribuirse el tratamiento de ninguna enfermedad ocular.
¿Cuánto cuesta OptiPills en España?
¿Cuánto cuesta OptiPills en España?
El precio anunciado el 23 de septiembre de 2026 era de 39 €, con una versión promocional de 29 €, siempre con una cifra tachada de 80 € o 60 €, que dos de las cuatro versiones etiquetan como un descuento del 50 % aunque la resta real sea del 51 %. Con el envase de 20 cápsulas y la pauta declarada de dos al día, sale a 3,90 € o 2,90 € por día. En la farmacia online que medimos ese mismo día había cajas de 30 a 60 unidades de la misma categoría entre 15,99 € y 29,64 €.
¿Qué lleva dentro y cuántos miligramos de cada cosa?
¿Qué lleva dentro y cuántos miligramos de cada cosa?
Las cuatro versiones de su página de venta declaran composiciones distintas, con un núcleo repetido de arándano, ácido hialurónico, vitaminas antioxidantes y complejo B, y ninguna indica los miligramos por cápsula. Tampoco publican el código EAN ni el nombre del fabricante. Mientras eso no exista, no hay forma de comparar el producto con la fórmula de un estudio ni con el techo de 20 mg diarios de luteína que propone la agencia española de seguridad alimentaria.
¿Sirve para las cataratas o el glaucoma?
¿Sirve para las cataratas o el glaucoma?
No hay base para afirmarlo, y afirmarlo es ilegal en la Unión Europea. Sobre las cataratas, el Manual MSD señala que ningún colirio ni fármaco cura una catarata ya formada y que el único tratamiento eficaz es la cirugía. El glaucoma se diagnostica valorando el nervio óptico, el campo visual y la presión intraocular, cuyo rango normal está entre 11 y 21 mmHg, y su tratamiento lo dirige un oftalmólogo.
¿Tiene efectos secundarios?
¿Tiene efectos secundarios?
No se puede responder con seriedad sin conocer las cantidades. Lo que sí está documentado en la categoría es un techo de seguridad: la agencia española de seguridad alimentaria propone un máximo de 20 mg diarios de luteína, sola o con zeaxantina, en complementos alimenticios. Si toma otros suplementos o medicación crónica, la pregunta correcta va al farmacéutico o al médico, con las etiquetas delante.
¿Es fiable la página que parece una noticia de televisión?
¿Es fiable la página que parece una noticia de televisión?
Esa versión imita la maquetación y el pie de página de un canal español conocido, presenta una historia inventada de una mujer mayor con nombre y edad, cita un estudio con 300 voluntarios del que no da institución ni referencia, y atribuye al producto efecto sobre la miopía, el glaucoma y las cataratas. Ninguna de esas afirmaciones se sostiene, y su formato de noticia falsa es, por sí solo, motivo suficiente para desconfiar del resto del texto.